miércoles, 20 de julio de 2011

[Reseña literaria] La Espada de Shannara

Hoy voy a realizar una reseña literaria, a fin de cambiar un poco de aires. Tengo muchas entradas programadas y poco tiempo para desarrollarlas (vamos, lo típico). Escritos por Terry Brooks, autor de fantasía épica de carácter heroica, cuenta con un montonazo de trilogías que comparten apelativo (Shannara) y que nos conducen a lo largo de una tremenda historia en la que van sucediendo acontecimiento que giran en torno a un factor común.
 
 


La Espada de Shannara es el primer libro de una saga (1977) escrito por Terry Brooks y que nos cuenta la historia de dos hermanos en lucha contra el Señor de los Engaños; por lo tanto, podemos decir que se encuentra “en regla” con lo típico, es decir, la lucha del Bien contra el Mal para liberar la tierra y salvar el mundo.

Brooks ha sido muy criticado porque, según algunos, la trama de la saga se parece mucho a la del Señor de los Anillos pero creo que eso es cuestionable. En primer lugar, porque simplemente, no son comparables en ningún sentido, ni en carga argumental, ni en profundidad, ni en creatividad ni en estilo narrativo; y luego, porque este tipo de ambientaciones tocan siempre más o menos los mismos argumentos (véase Eragon, por citar algo moderno) y estereotipos, aunque la figura del héroe casual (Shea) me ha resultado muy agradable. Shea habita con su hermano Flick y juntos echan una mano a la madre en la taberna de la familia hasta que un día conocen al misterioso Allanon (el último de los druidas). Allanon advierte a Shea que su vida está en peligro porque el Señor de los Engaños está buscándolo y así inician las aventuras ambos, dejando el Valle de la Sombra y marchando en su propio periplo épico. Para poder destruir definitivamente al Señor de los Engaños los hermanos tienen que encontrar una serie de objetos mágicos gracias a los que será posible acabar con él.

No tengo problemas con la trama: mi problema ha sido con las descripciones y el hecho que Brooks no muestra, sino que cuenta (ufa! la primera regla de la narrativa es show don’t tell) lo que puede arrancar un bostezo aburrido a más de uno. Personalmente, me gusta ver un personaje que se enfada, por ejemplo partiendo una botella, y no que el escritor me diga que “Fulanito se ha enfadado” porque lógicamente no veo nada, o bien tengo que ser yo a imaginarme como demuestra su enfado. De hecho, es esto lo que hace el autor, cuenta los sentimientos de los personajes pero no te hace ver como los manifiestan (salvo raras excepciones). Quizá esto para muchos no sea algo importante, pero yo que sé para muchas cosas soy un maniático light son reseñables.

El Valle de la Sombra, la taberna, el Reino de la Calavera, el Valle de Arcilla y todos los lugares en que se mueven los personajes son interesantes pero el modo en el cual Terry Brooks los enseña sigue siendo algo deficiente. Por ejemplo, la taberna: visto que es un lugar muy importante pues en él se desarrolla el comienzo (ya el mismo Campbell habla de eso en su magnífico libro del cuál ya hablaré) me parecieron descipciones pobres y faltas de vida; no es exhaustiva y así nos perdemos de ver los gestos de los personajes. La misma cosa vale para los lugares visitados por los protagonistas, personalmente me habría detenido más en los detalles, pero quizás sea yo, que soy un flipado detallista. De todos modos, es una lectura fàcil y no utiliza un lenguaje complicado. Por lo tanto, si queréis leer algo clásico, dónde los protagonistas se mueven en muchos contextos, pero no tienen muchas pretensiones acerca de las descripciones, les aconsejo su lectura. Si lo que buscáis es una obra de carácter más profunda, llena en matices y diferencias, entonces vayan a buscar al bueno de G.R.R. Martin, que seguro no decepciona.

Ah por cierto, se estrena una película posiblemente para 2013 de este libro. A ver qué sale de eso.

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